Declarado como Mensajero Mundial de la Paz por la UNESCO en 1996 y ternado dos veces para el Premio Nobel de la Paz, Facundo Cabral, quien fuera asesinado por error en julio de 2011, volvió a ser postulado -según confirmó el periodista Pedro Jorge Solans- para el galardón internacional que entrega la Real Academia Sueca de Ciencias, el Instituto Karolinska, la Academia Sueca y el Comité Noruego del Nobel.
El cantautor, poeta, escritor, filósofo y predicador platense, nacido en mayo de 1937, vuelve a estar en lista tras aquella propuesta del costarricense Oscar Arias Sánchez y la guatemalteca Rigoberta Menchú en 2008. Rodolfo Enrique Cabral Camiñas, fue conocido por su nombre artístico Facundo Cabral, y en sus inicios como Indio Gasparino. Recorrió más de 150 países con sus canciones, historias, poesía y recopilación de frases de otros históricos mundiales.
Carlos Saavedra Lamas, medidador en el conflicto entre Paraguay y Bolivia, fue el primer argentino ganador en la categoría 'Paz' en 1936; Adolfo Pérez Esquivel, en 1980, por su lucha contra la Junta Militar argentina, el segundo. Bernardo Houssay lo ganó en Fisiología y/o Medicina (1947), Luis Federico Leloir en Química (1970) y César Milstein en Medicina (1984).
Cabral y su lazo con las diagonales
Facundo Cabral nació el 22 de mayo de 1937 en la ciudad de La Plata. Sus padres fueron Sara Camiña de Cabral -nacida el 14 de Septiembre de 1908-, de oficio modista, y Rodolfo Cabral, recitador de glosas en las orquestas de tango (ambos oriundos de la capital bonaerense). Su padre los abandonó un día antes de su nacimiento.
Su mamá contó en una entrevista en Tandil en 1984 que un sábado fue a pasar la tarde con sus hijos a casa de sus padres que vivían cerca, al regresar su casa estaba vacía, Rodolfo se había ido llevándose todo, su máquina de coser y hasta los juguetes de los chicos, solo les quedó la ropa que había en la soga, y una deuda de alquiler de varios meses. Sara se refugió en casa de un tío que era en ese momento director del penal de La Plata quien le regaló una nueva máquina de coser, así es que Sara pudo volver a la costura, hasta recuerda que cosía para Corsini.
Después, fue a vivir a casa de sus padres, pero la incomodaban con reproches, entonces decidió irse al sur, de trabajo en trabajo llegaron hasta Tierra del Fuego, ese deambular se alternaba con períodos en que regresaba a La Plata a casa de su abuela del corazón, en Berisso, Facundo se refería a ella con su frase de presentación “Soy el orgullo de mi abuela, que es la vergüenza de mi familia”. Facundo conservaba un recuerdo de su primera infancia: Sara con su máquina de coser en el patio para no hacer ruido, en invierno, y él, mirándola, detrás del vidrio de la puerta cancel y pensando cómo conseguir un trabajo.
Esa preocupación constante, por ayudar a su madre y a sus hermanos, lo lleva a un hecho que revela una iniciativa sorprendente para un niño de 9 años: pedirle un trabajo al presidente Perón, que concurriría el día del aniversario de la ciudad de La Plata a la Catedral, zona que él conocía muy bien, ya que era territorio de juegos con los “Mañanita”, vecinos de la casa de sus abuelos.
Sus últimos días
En enero de 2011 se presentó en el Teatro Ateneo en Buenos Aires, con la puesta de Alberto Mazzini, con “Canciones Conversadas” y con invitados del ámbito de la música, del teatro, y del periodismo. En junio se presentó en Uruguay y en Córdoba, que será su última presentación en Argentina.
El primero de julio viajó a Panamá porque había comprometido unas pocas fechas en Centroamérica, pero lamentablemente no con Víctor Hugo sino con otras personas con las que había trabajado alguna vez, que no atienden a la petición de Facundo de hospedarse en el Hotel Camino Real, en Guatemala, donde él siempre se hospedaba. El 3 de julio se presentó en Nicaragua en Managua en el Teatro Rubén Darío. El 5 de julio en Guatemala capital, da tres recitales, y el 7 de julio Quetzaltenango en el Teatro Roma, con tres recitales a sala llena.
El 9 de julio al amanecer cuando esperaba el transfer que lo llevaría al aeropuerto “La Aurora”, en el lobby del hotel, se encontró con el empresario, que también se hospedaba allí, quien le ofrece llevarlo en su vehículo (luego se supo que este empresario y productor de espectáculos era un narcotraficante que estaba amenazado por otro desde hacía dos meses). Cuando se desplazan por el Boulevard Liberación un grupo de sicarios armados les disparan y Facundo alcanzado por una bala falleció instantáneamente.